Tarotistas buenas sin gabinete

Las artes adivinatorias con el motivo por el que muchas personas se acercan, con curiosidad, a comprobar la veracidad  o no que tienen algunas de ellas. Hay muchos tipos, muchas formas de intentar saber el futuro pero las que entran dentro del terreno de la cartomancia son, sin dudas, las más reclamadas.

Pero siempre hay que tener en cuenta algo muy importante cuando vamos a contactar con alguien que dice poder acceder al devenir y lo haga utilizando una baraja, y es que las tarotistas buenas sin gabinete es la única vía para que no nos engañen.

Lo primero que debemos saber es que quién se dedica a esto debe tener una sólida experiencia y un gran conocimiento en todo lo que implique la interpretación de las cartas. En la actualidad se ofrecen muchos cursillos donde se promete al participante que cuando salga del mismo poco menos que va a ser un consumado especialista en esta materia. Esto es incierto, no es verdad, lo único que logran es llamar su atención y darle una sensación de falsa seguridad.

Pueden enseñarle lo que significan los arcanos pero jamás podrán llevarle a tener la misma práctica que tiene una persona que lleva 30 años echando las mismas, o saber acometer una tirada en la que nos piden algo especial a dilucidar.

Normalmente todos estos tipos de cursillos prometen que el sujeto entrará en una bolsa de trabajo y así es pero por esconder una trama más oscura en la que el engaño está presente.

Hay empresas que han hecho de este apartado de la adivinación todo un lucrativo negocio y no se paran a reflexionar que lo que hacen es incorrecto. Son los llamados gabinetes que se dedican a temas esotéricos y que contratan a empleados que dicen saber leer los arcanos para que realicen predicciones en cadena, en serie.

Se trabaja en salas, habitáculos grandes, divididos en cajones, propios de un  Call Center, en el que a modo de tele-operadoras van recibiendo llamadas sin cesar de gente que ha leído una publicidad donde se les prometía de todo.

El engañado, confiando, telefonea y desde una centralita la pasan con uno de los que estén libres que comienzan así la predicción. Hay síntomas de todo ello que deben llevarnos a rechazar este tipo de servicios y que son marcas sonoras muy significativas.

Lo primero es el ruido de fondo, el escuchar a otros haciendo la misma labor, se filtra la conversación y son también dedicados al porvenir. Con un nivel alto de ruido, con un incómodo y molesto murmullo no se pueden concentrar ni tener el grado de serenidad suficiente como para poder ejercer.

Pero hay más, en muchas ocasiones todo lo que dicen es repetitivo, lo mismo que dicen a una llamada lo repiten dos después, esto es poco profesional y denota las muchas carencias que tiene quién requiere de la experiencia que aún le falta.

El hecho de interesarse por el tarot o saber el significado del mismo no hace a nadie un experto o especialista en tal materia, pero hay quién anima este tipo de comportamientos que perjudican notablemente a otros trabajadores que, en verdad, saben cómo es este duro oficio.

Los gabinetes también pueden desviar la llamada a otro país donde, por gastos, es más económico y pueden ganar más dinero. Evidentemente todo está en contra de la calidad y, al final, la insatisfacción hace que se huya de los mismos e, incluso, se tilde de un engaño a todo el que se dedica a esto.

Hay muchas empresas con plataformas telefónicas así y por ello debemos separar a estas de los trabajadores independientes que, de verdad, reúnen las características oportunas y correctas, así como la experiencia, para poder ejercer sin engañar.

Igualmente hay marcas sonoras que lo delatan, primero es que contestan ellos mismos al teléfono. Se denota tranquilidad, calma, parsimonia, nos dedican el tiempo que sea necesario, no hay llamadas en espera, en ese momento nosotros somos lo más importante y nosotros somos en centro de atención del momento.

Pone su sexto sentido en lo poco que le decimos, no requiere de demasiada información, no habla demasiado sino que se concentra y comienza una tirada en la que nuestro destino es el que comienza a aparecer.

Se le puede consultar de cualquier aspecto que nos preocupe, desde el pasado, presente y futuro, temas de trabajo, relaciones de amistad o pareja, amor, salud, familia, hasta temas muy concretos que el consultante debe poner en liza en función de sus preocupaciones.

Si para nuestra vida exigimos lo mejor, en todos los aspectos, para que sepa la buenaventura también debe exigirlo, déjese llevar por las recomendaciones y por aquellos que ya han probado. No se deje engañar y acuda a los mejores, a aquellos que de verdad pueden ser esos consejeros especiales que tengan tanto que decirle con la sinceridad y confianza que usted se merece.